miércoles, 31 de octubre de 2012

La física del modelo


Llevo varias entradas escribiendo lo que pienso y en esta ocasión pienso variar un poco escribiendo como pienso. El texto que sigue es en parte un reflejo de mi forma de pensar y por lo tanto espero resulte entendible. Como siempre me corren los hechos y esto puede que hoy parezca un tema viejo considerando las cosas que han pasado en los últimos días.
El universo está gobernado por la física, de cuyas leyes no podemos escapar. Debido entre otras cosas a las trabas a las importaciones, he estado reflexionando un poco sobre ello. Y creo que es posible extrapolar ciertas leyes físicas para intentar poner un poco de luz sobre lo que está pasando con el dólar, la economía y el país.
Una fácil para comenzar es la primera ley de la termodinámica que poniéndola en términos sencillos dice que la energía no se crea ni se destruye sólo se transforma. Bien pues, consideremos a los recursos del estado como la energía del sistema. Entonces tendremos que estos recursos no se pueden crear de la nada pero que tampoco pueden destruirse. Esto tiene mucha relación con el cepo-corralito cambiario. Porque si bien el gobierno puede imprimir pesos, no puede imprimir dólares, y además el valor de la moneda nacional está atado a la cantidad de reservas y al PBI que son digamos en cierto modo fijos, porque no está en la posibilidades del gobierno modificarlos que forma directa. El gobierno cuenta entonces con una cantidad finita de financiamiento, el sistema no puede ganar energía (dinero) de forma espontánea ni arbitraria. Eso se logra con políticas correctas y con trabajo duro.
Como dije los fondos no pueden destruirse, sin embargo la termodinámica dice que parte de la energía no se convierte en trabajo, sino que se convierte en calor. Aplicado a la economía no todo el dinero del estado se convierte en algo útil. Si bien no se pierde (aún si se escapa en forma de corrupción), no está del todo perdido, pero no produce nada y por lo tanto se desperdicia. Lo mismo ocurre con el asistencialismo, al utilizar los recursos en lograr votos cautivos se desperdicia el verdadero potencial de esos recursos que podrían generar riqueza genuina para el país.
Ahora para ponerla un poco más complicada pasemos a la mecánica cuántica. Uno de los fenómenos cuánticos más desconcertantes es la dualidad onda-partícula. Este postulado dice (simplificando mucho) que en ciertas circunstancias ciertas partículas como los electrones pueden comportarse como ondas, pero no cualquier onda, sino ondas de probabilidad. Para demostrar esto se creó el experimento de las dos rendijas. En el cual se disparaban electrones que debían atravesar dos rendijas muy finas en una membrana en su camino a una pantalla donde se podría ver su posición final. En el experimento los electrones si se comportaban como partículas atravesaban una rendija o la otra. Pero cuando se compotaban como ondas atravesaban ambas a la vez. Con el dinero del estado pasa lo mismo, a primera vista parece que está en dos lados a la vez por ejemplo en el Banco Central o en el fútbol para todos; en el ANSES o en los créditos bicentenario; solo por citar algunos ejemplos pero seguro que se les ocurrirán más. Sin embargo al igual que las partículas el dinero solo puede estar en un lugar a la vez y sólo es una probabilidad que se encuentre en más de uno. Los fondos del estado que son los que garantizan el valor de la moneda, la solvencia del estado, los que garantizan los depósitos en los bancos a través del banco central sólo pueden estar en un lugar. Ahora bien si parecen estar en dos lugares y sabemos que están en uno ¿qué hay en el otro? Simple en el otro hay un papel que dice el dinero que debería estar aquí lo tomamos prestado y lo devolveremos. 
Hoy en día el estado es su mayor acreedor, ya que como nadie nos presta nos prestamos a nosotros mismos. El ANSES presta con la jubilación de los futuros jubilados, el dinero que presta con tasas mínimas es dinero que debería obtener las mejores tasas porque ese es el ahorro de los actuales trabajadores. Lo que presta el Banco Central es el dinero que sostiene la moneda, es decir el tipo de cambio y la inflación. 
Cuando nos dicen que no le debemos a nadie nos mienten, porque nos debemos a nosotros mismos sólo que en un futuro. El problema se está notando y se pondrá peor cuando nos quieramos cobrar y nos hagamos un "autodefault". ¿A quién le vamos a reclamar que nos pague nuestro propio dinero cuando no nos podamos pagar? El gobierno no puede inventar dinero, lo único que puede hacer (y lo está haciendo) es sacar de donde no se lo extraña por un tiempo como el ANSES y ahora como ya no alcanza sacan de donde se nota más pronto: Banco Central, ART, etc. Sin embargo esto no puede durar para siempre, porque llegará un momento en el que en vez de dinero tendrá que prestarse sus propios papelitos pintados.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Los pecados del padre


Lo que sigue no es sobre política sino la afirmación de una creencia. Estoy casi seguro que ya lo puse por escrito alguna vez pero no lo encuentro por lo que intentaré explicarlo de nuevo. Para ello voy a meterme en el escabroso terreno de la filosofía y la teología. Es muy probable que pueda resultar ofensivo para los creyentes y no creyentes por igual, pero les digo que no es esa mi intención, sino mostrar un punto de vista, que nadie parece tener. Pero antes un breve relato.
[-Bueno parece que este es el fin- dijo el hombre de blanco.
-El fin ¿Qué fin?- contestó el muchacho sin entender de qué se trataba.
-Tu fin- replicó el hombre- Este es el final de tu camino ya no seguirás más.
El joven no entendía nada y miraba al hombre de guardapolvo blanco con asombro.
-Es que va a matarme, así sin más. Yo no he hecho nada.- Pudo balbucear al fin, qué estaba pasando no recordaba hacer algo como para merecer una sentencia de muerte y además la pena de muerte no existía en el país. Sin embargo ese hombre de blanco estaba ahí para matarlo. Al menos eso parecería, al menos trataría de averiguar el por que.
-Si estoy aquí para matarte y nadie podrá impedirlo-
-Pero diga me al menos de que se me acusa. No he hecho nada- Respondió el joven.
-Tu… tu no has hecho nada. Fue tu padre- Respondió el hombre.
-¡Y entonces busque lo a él, yo ni siquiera lo conozco, crecí en un orfanato, mi madre me abandonó cuando era un recién nacido, y nadie sabe quién fue mi padre!- gritó el muchacho.
-Es cierto en parte- dijo el médico, pero no es como tú crees. Tu padre violó a tu madre, pero tu no has nacido,no lo harás, y no tendrás derecho a la vida que te imaginas que has tenido. Tú no nacerás, tú serás ejecutado por los pecados de tu padre. Pensaba el médico mientras realizaba el aborto.]

Se puede discutir atenuantes y agravantes, junto con todas las cuestiones que se quieran pero un aborto es eso: una sentencia de muerte antes de nacer por los pecados del padre. Ahora vamos a revolver un poco la cuestión filosófica y teológica del asunto.
Para los creyentes es fácil, desde el momento de la concepción un ser humano tiene alma, es hijo de Dios y por ello tiene el derecho a la vida. Tengo un pequeño problema con esto y es que soy agnóstico, por  lo que no creo en Dios, aunque si valoro el trabajo de las religiones, porque creo que ponen un poco el freno al mundo y que sin ellas hace rato se hubiera perdido cualquier vestigio de moral. Esto platea un problema, pues si no soy religioso por que me opongo a los abortos. Simple, desde el punto de vista de la biología una célula está viva, no importa cuál sea. Da lo mismo una neurona, una célula epitelial que cualquier ejemplo dentro de un cuerpo por definición todas están vivas. Un cuerpo es un conjunto de células todas vivas, si retrocedemos en el tiempo ese conjunto se reduce a una sola, el cigoto. Esa primera célula estaba viva y por ello existimos, no comienza a vivir cuando nace el cuerpo, sino con la unión del óvulo y el espermatozoide.
En algunos culturas antiguas no se consideraba personas a los niños pequeños. La verdad es que no está claro el porque pero se piensa que debido a la alta tasa de mortalidad. Ya que para las familias era más fácil afrontar las numerosas muertes de niños si no se los consideraba personas. El dolor de los padres era menor si lo que moría no era un hijo sino una especie de paso previo.
Como dije no creo en nada, ese nada incluye la vida después de la muerte. Lo que creo es que el día que muera me apagarán la luz y todo lo que soy, eso que está dentro de mi mente dictando las palabras que escribo desaparecerá. Todo se habrá ido, no quedará alma ni conciencia que pueda trascender. Por eso todo lo que importa es lo que hago ahora mientras estoy vivo, pues luego simplemente no seré.
En lo que a mi respecta todo ser humano está vivo desde el momento de su concepción, tiene derecho a vivir sin importar los detalles de su concepción. En Argentina no tenemos pena de muerte, sin embargo queremos legalizar el asesinato de niños no natos si juicio previo. Pues ellos no pueden defenderse nuestra legislación no los alcanza su única protección es la voluntad de su madre. Somos como los antiguos sólo que en vez de considerarlos niños al cumplir los 5 o 6 años, los consideramos personas luego de las 12 semanas (¡qué maravilla de civilizados que somos!). Por último, cuando morimos simplemente se termina no hay nada más, esto debería ser razón suficiente para defender la vida a toda costa. Esos niños merecen la oportunidad de nacer y vivir y si su madre biológica no los quiere, que se implemente un sistema de adopción expres. Pero de ninguna manera podemos matarlos antes de nacer por los pecados del padre.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Apoyados


Voy a tomar prestada la curiosidad de Marcelo Longobardi, quien hoy a la mañana se preguntaba por qué hay quienes apoyan el modelo K cuando es más que evidente que no creen en él. Esto surgió por el caso de Julio Pereyra quien no sólo consigue dólares sino que se fue en primera clase a Disney a gastarlos. Lo que se preguntaba Longobardi resulta bastante evidente, pues no hay que ser muy sagaz para notar que la conducta del intendente no está digamos, alineada con el modelo. O por lo menos con lo que se predica desde el gobierno, que pasó sino con aquello de que: preferimos que pasen las vacaciones acá. Dos cosas llamativas antes de seguir con el verdadero punto de esto. Primero de dónde sacan los dólares, es decir pareciera que los funcionarios consiguen divisas de un modo más sencillo que el resto de nosotros, tal vez si hubiera justicia alguien debería investigar sobre ello. Por otro lado el hecho de que hacen lo opuesto a lo que predican.
Sin embargo este post no es sobre los políticos sino sobre nosotros como sociedad. Que un funcionario diga una cosa y haga otra no es de extrañar en este país; lo que me resulta difícil comprender son los argumentos con los que la gente común los defiende. Es decir, que hay quienes justifican que quienes nos dicen que pasemos el verano en el país, pueden, sin ningún conflicto moral irse del país y gastar sumas obscenas en pasajes aéreos. Si no hay dólares que no los haya para nadie; resulta que quienes pregonan la igualdad resulta que en la practica son más iguales que el resto, y parte de ese resto los aplaude por ser más iguales.
Uno de los elementos que no puede faltar para lograr igualdad y justicia social es la salud. Pues bien citemos el ejemplo de la presidente. Cuando su hijo sufrió una lesión en la rodilla se lo trasladó en el avión presidencial a Buenos Aires. Ahora bien, Se utilizaron los recursos del estado para trasladar a un civil, adulto, y con abundantes recursos económicos. Lo que quiero decir es que se gastó dinero del estado en alguien que no lo necesita, con ese dinero se podría haber hecho bastante ayuda social. Más allá de la anécdota no esto lo que me interesa recordar de este hecho; una vez trasladado se lo atendió en una clínica privada y no precisamente una económica. La igualdad significa justamente eso que seamos iguales, que tengamos iguales oportunidades. 
Resulta desagradable escuchar hablar de justicia social y redistribución del ingreso a gente que se atiende en sanatorios caros; en lugar de eso deberían atenderse en los hospitales públicos y tener el mismo trato que el resto de los ciudadanos. Porque el mensaje que dan en confuso, porque nos dicen por un lado que la salud pública es buena para nosotros, pero resulta que no es lo suficientemente buena para ellos. Siguiendo con la salud, quiero creer que al menos uno de los asesores de temas de salud del gobierno es medico; no lo parece, pero espero que lo sea. Digo esto porque cualquier profesional de la salud sabe que no puede hacerse medicina sin los insumos necesarios. Da la casualidad que muchos de esos insumos son importados, algunos con tiempo e inversión pueden producirse en el país, otros no. El discurso del gobierno puedo entenderlo, lo que no puedo entender es cómo hay quienes pueden decir que está bien la afectación de las importaciones de insumos médicos; porque en definitiva eso afecta a su propia salud. Es decir que aplauden que se les brinde una salud de menor calidad, mientras que quienes lo provocan acceden a una atención de privilegio en clínicas privadas.
En lo personal no tengo la capacidad económica de ahorrar ya sea en pesos o en dólares. Sin embargo si pudiera quisiera poder elegir en qué moneda hacerlo. La actitud de quienes defienden el cepo cambiario me recuerda a chicos peleando por un juguete; y que en la pelea prefieren que les quiten el juguete antes que el otro lo tenga. Es la misma situación, se puede ver a muchos que como no pueden ellos acceder a los dólares se alegran y festejan de que otros tampoco puedan. 
Podría seguir con varios ejemplos en los que el gobierno predica con la palabra lo contrario de lo que demuestra con los hechos. Mientras tanto un grupo de la sociedad apoya las medidas negándose a ver que ese gobierno al que tanto defienden no puede mantener su discurso cuando se muestran sus verdaderos hechos. No lo sé con certeza pero creo que es posible que más de uno se caiga cuando ceda aquello en lo que están apoyados.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Despectivo


No sería correcto decir que fue gracias a Lanata, aunque sí es cierto que lo puso en boca de todos, pero es real que la noción de que vamos camino a Venezuela es cada vez más tenida en cuenta. En mi opinión es un viaje de tres etapas: Venezuela, Cuba, Corea del Norte. Reconozco que suena fatalista y tal vez lo sea (no veo muchos indicios en la tendencia de la mayoría que indiquen otra cosa). 
Es evidente que al igual que en ambos ejemplos caribeños nuestros hemos sufrido en este último tiempo un proceso de acostumbramiento que nos ha hecho pasar por alto muchas actitudes de nuestros gobernantes. Es bastante notorio el uso de la AFIP como una seudogestapo que persigue a los críticos del modelo, al igual que en Venezuela, el aparato del gobierno persigue y amenaza a quienes se atreven a pensar distinto. Estamos lejos aún y por suerte de Cuba y Corea donde los opositores además son encarcelados o incluso fusilados; pero a este ritmo quién sabe si no llegaremos en un futuro cercano. Es decir, cada día nos cercenan un poquito más la libertad y a nadie parece importarle o preocuparle. Los funcionarios del gobierno amenazan por televisión abierta a los opositores y a los empresarios, sin embargo nadie parece preocupado. La presidente dice que a ella hay que temerle un poquito y todos aplauden, aplauden tener miedo, a eso hemos llegado, al sinceramiento del masoquismo: Aplaudimos tener miedo.
Las ideas no se matan pero las mentes se educan, ya son al menos tres generaciones a las que les han hecho creer que es el estado el que debe mantenerlos y algunos nunca vieron otra cosa. En estas mentes la idea de perder alguna libertades no es nada comparado con la promesa de una ayuda. ¿Qué interés puede tener un joven de una villa por el cupo en dólares de las tarjetas de crédito, si no tiene el pan para mañana y debe esperar la ayuda del estado, cada vez más ausente? Sin embargo ellos no son el problema son las víctimas; los culpables somos nosotros, aquellos que hemos tenido la suerte de tener un estudio, aquellos que damos por sentado la cena de hoy a la noche, aquellos para los que un anhelo es un viaje al exterior o un costoso gadget. Somos nosotros los responsables porque sabemos lo que hacemos y lo que elegimos, y de aquellas cosas que preferimos no ver y que tapamos con ideales que resultan vacíos a la luz del engaño y la corrupción.
¿Podemos culpar a un chico de 16 años por querer votar a quien le regala ese derecho y una netbook? No! Pero sí al senador que le ofrece el regalo a cambio de su ignorancia, si podemos culpar al gobernante que busca aprovecharse de los que menos tienen subyugándolos de ellos a través del clientelismo perverso. El problema no es que los chicos voten o no, sino la perdida de ese código por el cual se los mantenía al margen. Las pasiones en los jóvenes (me considero un joven en retirada) son siempre más intensas que en los adultos. Cuánto más chicos más respondemos a nuestras pasiones viscerales y menos a la reflexión, nadie puede juzgar a los chicos que quieran votar pero, si se debe ser implacable con aquél que fingiendo preocupación y bajo el manto de acercarles derechos los arrea a una posición o a otra. Son adultos los que buscan en los jóvenes el sustento electoral que les falta en otro lado, y son estos adultos quienes deben ser temidos, porque si no tienen suficientes escrúpulos como para respetar a los chicos, no los tendrán tampoco para otras cosas.
Es nuestra culpa habernos acostumbrado a tener jueces y gobernantes corruptos. Somos nosotros el pueblo adormecido los que soportamos demasiado en silencio los abusos de aquellos en quienes delegamos la responsabilidad de guiar nuestros destinos. Si aquellos quienes no han tenido la suerte (aunque es en realidad un derecho) de haber tenido una buena educación, son arrastrados con promesas falsas no se los puede culpar. Sin embargo a nosotros los que sí tuvimos ese privilegio se nos puede culpar por esas acciones. Que alguien en una villa vote al gobierno por la promesa de casa y comida no es nada comparada con que alguien educado los vote por la promesa de los derechos humanos y la lucha contra el capitalismo extranjero. La verdad es que el capitalismo no es lo que ha fallado en el mundo, grandes países son capitalistas o socialistas lo que los hace grandes no es la derecha o la izquierda sino la honestidad de sus gobernantes y la voluntad de trabajo de su gente. Nosotros lamentablemente hemos perdido ambas y por ello no debe sorprendernos la situación en la que nos encontramos ni el futuro que nos acecha.
El problema no es que al permitirle a la Presidente robarnos de a poco nuestras libertades nos estemos convirtiendo en una mala copia de Venezuela. Sino que nuestra pasividad ante el odio, la mentira y la corrupción nos están convirtiendo en una versión devastada, humillada y denigrada de nosotros mismos una verdadera Argenzuela.

martes, 4 de septiembre de 2012

Delirio


“Estado de alteración mental, generalmente provocado por una enfermedad o un trastorno, en el que se produce una gran excitación e intranquilidad, desorden de las ideas y alucinaciones” La verdad es que delirio define bastante bien el estado general del gobierno y sus miembros. Digo, no hay que ser una mente brillante o un sabio para notar cuánto delirio rige nuestros destinos hoy. Cualquiera que escuche por ejemplo los reportajes a los involucrados en el paro del subte puede ver que en realidad por ejemplo los metrodelegados no tienen muy claro cuál es el verdadero motivo por el que mantienen la medida de fuerza. De igual modo los políticos no parecen tener muy claro por qué no les deben dar lo que piden, o si ya se lo dieron y los gremialistas agregaron nuevas exigencias al menú. En este “estado” en el que todos hablan y nadie se escucha es posible oír las más inverosímiles explicaciones a fenómenos inexplicables. Yo entiendo la pasión que se ve en los hinchas de fútbol, ahora de ahí a decir que los barras son fervorosos simpatizantes hay una gran diferencia. Cuando hablamos de barras nos referimos a delincuentes que copan las canchas y privan a los demás del deporte; sin embargo para nuestra presidente son sanas personas que cantan y por mantener alto el nivel del aliento a equipo se pierden el partido.
Cualquiera puede darse cuenta que es importante reeducar y reinsertar a los delincuentes; pero la forma, el tiempo y el alcance de esto es discutible. Es decir que un reo alcance un beneficio cuando ya ha cumplido gran parte de su condena y ha demostrado que es digno de la confianza que en él se deposita, es lo más lógico. Ahora que alguien que recién ha entrado en el sistema penitenciario ya consiga salidas es ridículo. El proceso de reformar a un delincuente no puede tomarse tan a la ligera, porque sino se está denigrando al proceso y puede que un día se termine por pensar que nadie merece una segunda oportunidad. Un juez que autoriza una salida de alguien que recién ha sido encarcelado y más aún si lo hace sin conocer a fondo la situación y la conducta del reo está cometiendo mala praxis, porque es negligente. No se está preocupando ni por el preso ni por el resto de nosotros y debería ser juzgado y condenado. Cuando un juez deja salir a un asesino o un violador que no está aún rehabilitado nos pone en peligro a todos incluyendo al delincuente, pues le sirve en bandeja la posibilidad de reincidir, eso no es preocuparse por los derechos humanos eso es estupidez con cargo en la función pública.
Ilusión, ver o no ver (querer ver) el oficialismo se ufana de su lucha contra los monopolios de medios, contra la concentración de la opinión y sin embargo en su construcción de poder han aglutinado más medios que ningún otro gobierno o empresa. El detalle es que quien compra elige y es por eso que los medios no oficiales superan por amplio margen la circulación de los oficiales; si el diario no me gusta no lo compro, si el programa me miente cambio de canal. En su lógica de fantasía si logran copar todos los medios van a lograr que sólo consumamos su opinión, sin embargo lo mas probable es un apagón masivo. Por otro lado es descarado que quien vehementemente defiende la ley de medios lo haga incumpliéndola al hacer abuso de la cadena nacional. Es decir la presidente le pide a Clarín que cumpla la ley que ella esta violando. Además no queda claro si el cumplimiento de la ley de medios será universal (como corresponde) o si sólo se aplicará a los opositores (como es probable).
Pero tal vez el mayor delirio no sea del gobierno sino nuestro, al creer y aceptar que este embrollo de medidas caóticas, desmesuradas, desenfocadas y arbitrarias que se nos presenta como “el modelo” puede llevar a una mayor justicia social y a un más integrado. La verdad es que el odio genera odio, este gobierno no busca integrarnos sino imponernos su pensamiento. Buscar la justicia es esencial para cualquier sociedad, pero no es verdaderamente justicia cuándo es sólo para algunos. Los crímenes contra la humanidad deben ser juzgados así como también los delitos de corrupción de hoy. No es justicia si se manosea. En palabras de Tato Bores “Desgraciada la generación cuyos jueces merecen ser juzgados”. Algunos prefieren ver sólo su bonanza personal ignorando la desenfrenada corrupción, pero han de saber que eso que se roba falta de algún lado, y que cuando no quede más para saquear nos van a incautar con fines patrióticos una vez más. Mientras tanto seguimos delirando si es de izquierda o de derecha.

lunes, 30 de julio de 2012

Ilusión

Imagen mental engañosa provocada por una falsa percepción de la realidad debida a la interpretación errónea de los datos que perciben los sentidos. Esta definición de ilusión describe muy bien ciertos fenómenos más que evidentes en el comportamiento del gobierno y en el nuestro propio como sociedad. Todos sin importar el color político vivimos en una ilusión negándonos a ver la realidad y repitiendo en el presente errores ya cometidos en el pasado (a veces no tan distante).
Una forma de mundo ilusorio sería el ocultamiento, es decir hacer parecer que algo no está cuando en realidad si está. El primer ejemplo de esto es la inflación, la voz oficial niega por completo su existencia y a medida que uno se aleja del gobierno nacional va creciendo el porcentaje. Las provincias tienen índices que aunque conservadores algunos en general duplican al del INDEC; los sindicalistas hablan de la “inflación del supermercado”; para más enfrentados opositores estamos casi en hiperinflación. El problema no es en sí el ocultamiento sino, que el mantener vigente la mascarada lleva invariablemente a no tomar medidas contra el problema. El gobierno no puede tomar medidas correctas contra la inflación si esta no está ahí; supongamos que mañana el ministro de economía Moreno... no Kicillof... no tampoco, bueno quien quiera que sea que ocupa el cargo anuncie medidas contra la inflación. En ese impensable escenario el gobierno en uso de su perfección absoluta estaría reconociendo que metió la pata con la economía. La negación ha llegado a extremos tan inverosímiles que el sólo hecho de aceptar la existencia de la inflación probablemente provocaría una escalada en los precios. Hay que recordar que quienes difundan datos sobre la inflación son delincuentes y por lo tanto son tratados como tales; por eso los diputados difunden índices que algunas consultoras les entregan en secreto, esto es porque los diputados al tener fueros por ahora están a salvo de Moreno. Es más con la nueva ley antiterrorista uno incluso puede ser considerado una especie de Taliban de las pampas ya que difundir que hay inflación puede generar el pánico entre la población lo cual es un acto de terrorismo.
En la misma línea podemos ubicar a la inseguridad, que es una sensación es decir la gente tiene la sensación de que le roban, algunos incluso de que los matan. La negación del gobierno es tal que en lugar de tener al frente del ministerio de seguridad a alguien proveniente de las fuerzas de seguridad con experiencia y capacidad para el cargo; tenemos a una abogada que si vamos a calificarla de acuerdo a su desempeño, es decir a la seguridad, probablemente la reprobaríamos. Sin embargo seguridad debe haber porque no es un tema de agenda, todo lo contrario quienes dicen que hay inseguridad son golpistas de derecha. ¿Desde cuándo querer vivir tranquilo y no tener miedo es de derecha? La verdad es que en este país se habla tanto de la derecha y la izquierda que ya nadie recuerda bien a que se refiere eso. La derecha y la izquierda son conceptos sobre el estado y sobre como debe este organizarse; en lo que refiere a la brutalidad, la tortura, los muertos, los desaparecidos, la falta de libertad, etc sobran ejemplos de ambos extremos. El problema no es si la izquierda o la derecha sino el fanatismo y la estupidez con la que se implemente cualquiera de las dos pero, eso es para otra entrada (prometo algún día hacer una, al menos). Supongamos que de repente el estado comienza a tomar medidas reales sobre la seguridad; las cuales serían: educación y trabajo para el largo plazo; y justicia para los delincuentes en el corto plazo. De pronto se llenarían las carceles, los juzgados estarían infinitamente más colapsados de lo que están hoy en día. Pero por sobre todas las cosas el presupuesto que se tira en circo (pan ya no es lo que abunda con la inflación) debería utilizarse para cosas útiles como educación y generación de empleos, cosa que hoy se prefiere reemplazar con planes vacíos.
Otra forma de ilusión es cuando vemos algo que en realidad no está ahí y el mejor ejemplo de eso son las reservas del Banco Central. Es que la verdad por qué se tomaría tantas molestias el gobierno persiguiendo como delincuentes a quienes quieren aunque más no sea comprar 100 dólares, en verdad como dicen el Central está atiborrado de divisas. Cuanto más intentan frenar la compra de “verdes” más me convenzo de que en realidad los dólares no están, son un espejismo producto de ciertas maniobras, aún desconocidas para el público. Mediante las cuales han vaciado, hipotecado o cosa similar al Banco Central y por lo tanto los dólares o bien no están o bien están comprometidos a algo que aún no nos dicen. Es que, de qué otra forma puede explicarse la vehemencia con la intentan impedir la compra de billetes americanos. No sería tan descabellado pensar que si pueden disimular la inflación con el INDEC no puedan mediante algún mecanismo similar disimular la falta de reservas. Seamos razonables el entredicho económico que ha generado el “corralito verde” es tal, que su costo en todo sentido solo se vuelve razonable si en verdad las supuestas abultadas reservas no son más que una simple ilusión.

miércoles, 4 de julio de 2012

Los sonidos del silencio





        Hace ya varios días que venía pensando en la siguiente entrada y en usar una canción como base para ella. En el video está subtitulada pero por las dudas al final les dejo una traducción. Antes de continuar quiero aclarar que esta no era la canción que originalmente tenía en mente por lo que es posible que la semana próxima publique otra canción con todo y video.
        Los sonidos del silencio fue escrita por Paul Simon como protesta frente al asesinato de Kennedy. Tuvo en aquel entonces un poderoso significado contra la sumisión del pueblo americano ante los grupos de poder y sus manejos. Esto cobra un especial significado hoy en nuestro país donde los grupos de poder son mayoritariamente los amigos del gobierno, quienes contando con la anuencia y complicidad del estado hacen sus negocios con los recursos de todos (y todas). Sin importar el color político creo que casi no hay (tal vez la haya, no me consta) una administración totalmente transparente, en ningún estamento del estado. Lo llamativo no es la corrupción sino la dócil aceptación que demostramos como sociedad; en un país normal a más de un funcionario (desde los municipales, pasando por los provinciales hasta los nacionales) los hubieran empalado por una fracción de lo que acá nos enteramos por semana. Resulta que es normal que roben, que oculten y destruyan pruebas, incluso que salgan en televisión en conferencias de prensa diciéndonos que no es lo que parece y que si ellos robaron no importa porque fulano robó más. En la canción dice que la visión le quedó plantada en la cabeza y el resuena con los sonidos del silencio; la verdad yo me siento así pues la idea de que somos como sociedad demasiado dóciles es algo que me revolotea, es casi un pensamiento omnipresente. 
        Tal vez en la tercera estrofa es donde mejor refleja nuestra actual sociedad. “Gente conversando sin hablar, personas oyendo sin escuchar”. Cualquiera que vea un debate político por televisión o lea algún foro o red social donde se traten temas de política, no tardará en descubrir que nadie lee ni se preocupa por entender lo que los otros opinan. Sólo se fijan si es K o antiK y simplemente se limitan a descalificar; los más vehementes y con menos argumentos casi siempre son los K, pero los anti no se quedan atrás en la mayoría de los casos. Resulta difícil de asimilar que en plena era de la comunicación nos es cada vez más difícil comunicarnos. Parece que nadie escucha simplemente oyen que los demás hacen ruido, pero no escuchan el contenido de lo que dicen. Esto en particular afecta a la presidente, que ya directamente pareciera que ni oye. Es llamativo que tanto partidarios como opositores coincidan en que la presidente ya no escucha a nadie, es como si se hubiera perdido en su propio laberinto de reidores y aplaudidores. La política implica diálogo, el consensuar ideas para el bien de todos, gobernar además implica ceder porque se gobierna para otros no para uno mismo. No siempre las ideas de un gobernante son las mejores para la situación de su pueblo, la grandeza está en convocar y dirigir a quienes puedan aportar soluciones; mas nunca está en la imposición por la fuerza, en la negación y deformación de la realidad o la constante victimización provocada por un hipotético y permanente golpe. La presidente ya no dice nada a pesar del abuso de la cadena nacional; habla pero no dice, es una puesta en escena, una sátira de si misma. La oposición directamente no habla, no hay una voz, un referente de una realidad distinta, todos expresan lo mismo, el vacío ideológico, la falta de capacidad, la improvisación absoluta con el único fin de obtener alguna posición de poder. La presidente no oye, enceguecida por el 54%, se coloca a la vez en una posición de omnipotencia y víctima. La oposición no es capaz de leer el mensaje del 46% fragmentado; lo que debiera ser un hito que marque el nuevo camino; fue desoído, ignorado. Los principales referentes de la oposición siguen cada uno en la suya aferrándose a cualquier salvavidas que les permita al menos ocupar un cargo de aguatero suplente; ninguno es capaz de demostrar conocer un rumbo claro y por lo tanto no son capaces de aglutinar para sí a la sociedad no K.
        Quedamos nosotros, el resto, los que siempre la vemos pasar sin saber muy bien que fue o por qué. Somos los silenciosos de la canción que miran a su dios de neón esperando un mensaje profético, un mesías que como una divinidad benevolente nos rescate. Esperamos una solución mágica que en un par de meses borre con inucitada eficacia décadas de desaciertos y fracasos producto de administraciones ineptas y/o corruptas. Como dice la canción “Tontos les dije el silencio crece como el cancer”. Tal vez sea hora de que nosotros el resto comencemos a hacernos oír. No a través de la violencia, o pidiendo un golpe (eso nunca más) sin generar el caos; simplemente forzando  a los gobernantes a respetar la ley, y haciéndoles saber cuando nos damos cuenta que nos están tomando el pelo (como por ejemplo con Reposo). Debemos exigir castigo a los culpables, no puede ser que la tragedia de Once siga impune (como tantas otras).
        En estos días que resuenan los murmullos de posibles golpes (lo raro es que suenan desde el gobierno) debemos más que nunca defender el orden constitucional. La democracia que pagamos con sangre no debemos venderla nunca. Este gobierno debe terminar y si luego hay motivos deberán ser investigados, y si alguien cometió un delito debe ser juzgado y si es encontrado culpable deberá responder ante la ley. De ninguna manera se debe permitir la alteración del estado de derecho; por nosotros, por el país y para que después nadie diga “yo iba a solucionar el país pero, no me dejaron”.
Para los perezosos les dejo la letra traducida
Hola oscuridad, mi vieja amiga, 
He venido a hablar contigo otra vez. 
Porque una visión arrastrándose suavemente 
Dejó sus semillas mientras estaba durmiendo. 
Y la visión que fue plantada en mi cerebro 
Todavía permanece dentro de los sonidos del silencio. 
En sueños sin descanso caminé solo 
Por estrechas calles de empedrado, 
Debajo del halo de una luminaria 
Me levanté el cuello (de la prenda de vestir) al frío y la humedad 
Cuando mis ojos fueron apuñalados 
Por el flash de la luz de neón, que resquebraja la noche 
Y acaricia los sonidos del silencio. 
Y en la luz desnuda ví 
Diez mil personas, quizás más. 
Gente hablando sin conversar, 
Gente oyendo sin escuchar. 
Gente escribiendo canciones que las voces jamás compartirán 
Y nadie osó molestar a los sonidos del silencio. 
'Tontos,' dije, 'no saben 
Que el silencio crece como el cáncer. 
Escuchen mis palabras que podría enseñarles, 
Tomen mis brazos que podría alcanzarlos.' 
Pero mis palabras como silenciosas gotas de lluvia cayeron, 
E hicieron eco en los pozos del silencio. 
Y la gente se inclinó y rezó 
Al dios de neón que crearon. 
Y el cartel encendió su advertencia 
Con las palabras que estaba formando. 
Y el cartel decia que las palabras de los profetas 
Están escritas en las paredes del subterráneo y en los zaguanes de las casas. 
Y murmuradas en los sonidos del silencio.